domingo, 30 de marzo de 2014

La lagartija






La lagartija, con un sinnúmero de variedades,  constituye una especie que ha logrado aprovechar las profundas modificaciones que en su hábitat han producido los humanos, aprovechando las tapias, los parques y las enredaderas.

 Este animal vive asociado a los árboles y, en las casas de patios amplios, a las murallas en las que hay enredaderas o plantas que las cubren.
Estudios realizados sobre ella, han demostrado que un macho tiene varias hembras y que viven vinculados a un árbol, cuanto más grande sea este, más hembras habrá en el árbol, aunque un solo macho, el que defiende este territorio vigorosamente con despliegues de movimientos de cabeza muy enérgicos y no duda en morder a otros machos que pretendan invadir su territorio. Las hembras son "raptadas" y empujadas al árbol y el macho e impide que ésta lo abandone, también con movimientos de cabeza y aun con mordiscos si fuere necesario.

Se alimenta de insectos, y un estudio, llevado a cabo en el Museo Nacional de Historia Natural, ha mostrado que captura de preferencia insectos voladores a los que se acerca con sigilo, moviendo rápidamente la cola levantada sobre su espalda.
Es difícil interpretar esta conducta, puede ser para distraer a su presa o, como los felinos y cánidos, también con cola, para "disipar energía" producto de la tensión.

Pobre perrito



Esta es una foto denuncia, me parece fatal que pongan a un pobre perro a pedir y el dueño? que cara tiene

Graffitis




Fotografiando la ciudad







Deporte en el parque







viernes, 28 de marzo de 2014

Animales









Mirlo comun







El mirlo común (Turdus merula) o simplemente mirlo es un ave passeriforme de la familia Turdidae, a la que también pertenecen los zorzales. En la península está presente T. merula merula, mientras que en Canarias se encuentra T. merula cabrerae.

El plumaje del macho es de un negro intenso, si bien los ejemplares jóvenes como es el caso de la foto presentan una coloración gris, que se va oscureciendo a medida que se acercan a la etapa adulta. Contrasta con el color amarillo-anaranjado del pico y del anillo ocular. Las patas son de un marrón oscuro próximo al negro.

Las hembras tienen un plumaje marrón, más o menos oscuro según individuos. No presenta el pico anaranjado de los machos ni el anillo ocular de ese mismo color. El pico es de color marrón y las patas de un tono marrón oscuro.

Respecto al tamaño, los mirlos son aves que alcanzan los 23-29 cm y una envergadura de 34 a 38 cm. Los machos suelen ser ligeramente más grandes que las hembras, oscilando su peso entre 80 y 125 gramos.

Los mirlos son omnívoros, se alimentan de una gran variedad de insectos, gusanos y otros pequeños animales y también consumen frutas e incluso semillas. Lo más común es ver a los mirlos buscando su alimento en el suelo y entre la maleza. Para localizar el alimento o las posibles presas utilizan tanto el sentido de la vista como el oido. Suelen remover la hojarasca buscando insectos, fundamentalmente orugas. Es característico verlos dando saltos cortos por el suelo de un lugar a otro mientras buscan su comida. En cualquier caso también son asíduos buscadores de insectos y frutas en los árboles. En las zonas agrícolas próximas a Sierra Espuña es muy común verlos entre las ramas de los cítricos.

Los mirlos son eminentemente territoriales. El macho establece el que será su territorio para toda la vida durante su primer año de existencia y para ello utiliza su canto. Durante la temporada de anidación un mirlo no soporta a ningún congénere, con la excepción de su pareja. Fuera de la época de cría, pueden llegar a compartir hábitat con otros mirlos, sin embargo la interacción entre ellos es prácticamente nula.

El trino de los mirlos es realmente llamativo por su variedad melódica, amplio repertorio y capacidad de improvisación. De hecho se considera uno de los cantos más bellos de las aves europeas.


Los machos pueden cantar en cualquier momento pero son en las primeras horas de la mañana y al atardecer cuando lo hacen de forma más contínua. Se sabe que las subespecies T. M. merula y T. M. nigropileus son capaces de imitar los trinos de otras aves e incluso sonidos urbanos como seres humanos o alarmas. En el enlace de la Wikipedia se puede escuchar dos ejemplos de su canto.

Uno de sus cantos característicos y que posiblemente sea el que oigamos más a menudo si caminamos por el bosque es el que emite cuando se siente molestado y sale volando rápidamente de entre la maleza para ocultarse más lejos. En ese momento emite una especie de "cloqueos" cortos, repetitivos, estrepitosos y que aumentan en frecuencia rápidamente al tiempo que se aleja.

Si bien son aves que se han adaptado muy bien a los entornos urbanos, suelen ser bastante esquivos con el ser humano, apresurándose a huir al menor atisbo de proximidad.

Arboles en flor








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