domingo, 27 de octubre de 2013

En el zoo: Galapago de Florida






Nombre común: Tortuga de Orejas Rojas o Galápago de Florida.

Nombre científico: Pseudemys (Trachemys) scripta elegans.

Características: Animal perteneciente a la familia de los Emídidos (galápagos). Su talla adulta va de los 28 a los 30 cm. En casos excepcionales se han dado ejemplares que han alcanzado los 40 cm. Llegan a vivir del orden de 20 a 30 años, siendo casos extremos los 40- 45 años que han vivido algunos ejemplares de esta especie. En general y debido a lo poco idóneo de las condiciones de cautividad para esta especie, su vida suele verse notablemente acortada.

Posee un espaldar (parte superior del caparazón) bajo, tecniforme o aplanado. En las escamas costales del caparazón se observan líneas y manchas oscuras, y en el escudo ventral (plastrón), dibujos ocelados y reticulados. Los ejemplares adultos son de distintas tonalidades de marrón llegando hasta el verde oliva. Cuentan con una mancha roja longitudinal en la parte posterior del ojo que se va difuminando con el paso de los años. Las patas anteriores y posteriores presentan membranas interdigitales, fuertes garras y el mismo dibujo rayado de la cola.


Los individuos juveniles presentan una coloración más viva , que van perdiendo conforme se acercan a la madurez. El caparazón de los jóvenes es de color verde profundo, teniendo en cada escama marginal un motivo central más claro. Las escamas costales del caparazón presentan una carena vertebral más elevada. La mancha roja característica de esta especie es más intensa en las crías.

La tortuga de orejas rojas presenta dimorfismo sexual. El macho es de menor tamaño que la hembra y presenta unas potentes garras en sus patas delanteras. Además la cola es de mayor tamaño, más gruesa y con la abertura cloacal más alejada del cuerpo (más distal). El plastrón del macho está algo abombado hacia adentro. Sólo a partir del segundo o tercer año de vida de la tortuga podremos empezar a apreciar estas diferencias.

Viven en las zonas mansas de los grandes ríos, lagos de vegetación densa y plantas flotantes y terrenos pantanosos de orillas planas. Recién salidas de la invernación gustan de acudir a aguas de poca profundidad y extensión. No suelen alejarse de los cursos de agua dónde se refugian, al no ser que busquen otro territorio.

Los individuos alcanzan su madurez sexual entre el 5º y 6º año de vida. Los machos realizan una compleja parada nupcial que concluye con la cópula en el agua.
La hembra enterrará la puesta(de 10 a 20 huevos) en una galería excavada en la arena. A tal efecto debemos proporcionar al animal un recipiente con arena de la misma profundidad que la longitud del caparazón de la hembra.
Si optamos por incubar nosotros la puesta, cogeremos los huevos y los colocaremos en un recipiente de plástico con agujeros y como substrato espuma sintética, vermiculita, turba con arena...a elegir. Los huevos tienen que colocarse en la misma posición en que los encontramos si no queremos matar el embrión, por eso es conveniente hacerlos una marca que nos guíe en su posterior colocación.
La puesta tiene que estar a una temperatura que se sitúe entre 25º C y 30º C, siendo la temperatura óptima 28ºC. Para ello utilizaremos un cable calefactor en la cubeta unido a un termostato. Los huevos eclosionarán a los 60 ó 70 días de la puesta, saliendo las pequeñas tortugas del cascaron por sus propios medios (no les ofrezcamos una ayuda que las pueda dañar).
Las crías serán introducidas en una cubeta de 60 cm. de largo y con 5 cm. de agua (de 4 a 6 ejemplares), con una pequeña isla en el centro hecha a base de guijarros de fácil acceso. Su primera comida la recibirán una vez desaparezca el bulto que tienen al eclosionar en el centro del plastrón (resto del saco vitelino).



Distribución: En regiones centrales y del este de E.E.U.U. En el norte y sur del lago Michigan. Desde el sur hasta el noreste de Méjico. También se han encontrado en las aguas dulces de Europa, pese a no ser su hábitat natural, como consecuencia del abandono de ejemplares tenidos como mascotas.

Temperatura: Se situará entre los 22 º C. y los 28ºC.,siendo los valores extremos que pueden soportar los 35º C. de máxima y los 15ºC de mínima. La temperatura del agua estará siempre 2 º C. por debajo de la temperatura ambiente.

Humedad: Elevada, entre el 80% y el 90%.

Acuaterrario: El alojamiento tendrá unas medidas de 100 cm.. x 50 cm. como mínimo para 2 ó 3 tortugas de tamaño medio.
La parte terrestre será una tercera o cuarta parte de la acuática. Contará con un fácil acceso desde el agua y se encontrará unos centímetros por encima de esta. Las tortugas subirán a la plataforma a través de una rampa de material no deslizante de 45º introducida parcialmente en el agua. La parte terrestre estará calefactada con una bombilla de incandescencia y con esterillas calefactoras debajo del substrato elegido. La iluminación correrá a cargo de 2 ó 3 tubos fluorescentes instalados en la teja que cubra el alojamiento. Podemos utilizar focos orientables para crear puntos de calor y luz. El substrato recomendado será aquel que menos nos ensucie el agua (césped artificial o similar...)

La parte acuática debe tener una profundidad mayor a la anchura del caparazón de las tortugas más grandes. Cuanto mayor profundidad demos al acuaterrario más cómodas se sentirán nuestras tortugas. Dejaremos una parte de la cubeta con una profundidad tal que el animal pueda descansar con las patas en el fondo y con la cabeza fuera del agua. Hay que realizar un desagüe en la parte acuática que nos permita evacuar el recipiente con regularidad. La parte acuática requiere un sistema de filtrado potente. Lo ideal es un filtro soterrado (de placas) porque crea menos corrientes. El substrato a emplear será grava para acuarios y la calefacción del agua la proporcionará una esterilla calefactora preferiblemente a una resistencia de acuario (si la tortuga se sube a la resistencia puede causarse graves quemaduras). El agua del acuaterrario nunca debe de oler mal. Si esto se diera es obvio que la limpieza es insuficiente, hay que cambiar el agua y lavar la grava.

Alimentación: Son carnívoras /omnívoras y carroñeras . La dieta principal en individuos jóvenes es carnívora y conforme van creciendo añaden progresivamente una mayor proporción de vegetales.

Ingieren una gran variedad de alimentos; camarones, gambas, pulgas acuáticas, larva de mosquito, quisquillas, trozos de pescado o pequeños peces enteros, calamares, mejillones, lombrices de tierra, caracoles acuáticos... También comen vegetales tales como hojas de lechuga, col, diente de león, guisantes tiernos, lenteja acuática... Podemos suplementar su dieta con preparados comerciales y piensos, teniendo en cuenta que para estos animales, en concreto, no son suficientes para asegurar su salud. Aunque las tortugas prefieren comer en el agua, si pudiéramos sería importante conseguir alimentarlas fuera de este; sus hábitos alimentarios contribuyen en gran medida a que el agua se ensucie. Son muy voraces y tenemos que regular mucho la cantidad de alimento que comen si no queremos que enfermen. Hay que alimentarlas diariamente hasta los 6 meses, de los 6 meses hasta los dos años de 3 a 4 veces por semana. Las tortugas adultas con 2 veces a la semana quedan satisfechas.


Nota Importante: La tortuga de Orejas Rojas es un animal capaz de sobrevivir y reproducirse en las condiciones ambientales europeas excepto en los climas más duros. Es un importante competidor para las especies autóctonas de galápagos y un peligro para la fauna de nuestros rios y estanques. Su importación está prohibida en la mayoría de paises europeos. NUNCA DEBEMOS LIBERAR ESTOS ANIMALES EN EL CAMPO POR EL GRAVE RIESGO QUE ELLO SUPONE.

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